Las direcciones de formación nunca han tenido tantas responsabilidades.
Hay que asegurar la conformidad, producir las pruebas Qualiopi, digitalizar la gestión administrativa, dominar los presupuestos y seguir los indicadores. Además, hay que demostrar que la formación propuesta mejora realmente el rendimiento de la empresa.
La evaluación de la formación es, por lo tanto, esencial.
Los resultados de un cuestionario de satisfacción, las puntuaciones de un cuestionario, o los indicadores de eficacia deben estar relacionados con los datos de asistencia, las pruebas documentales, la información administrativa y los cuadros de mando generales.
Es en esta lógica de evolución que SoWeSkill se convierte en SoWeRise, que hoy en día está integrado en el ecosistema SoWeSoft.